jueves, 13 de junio de 2013


PARTIDO YONMOÑACO - BALLMASTER (3 - 0). SÁBADO 1 DE JUNIO DE 2013.
CRÓNICA ESCRITA POR AL - MUÑECO.

Tarde asfixiante y trabajo titánico a nuestra rápida llegada al campo…

Rápida por cuanto sólo hubo que hacer un desplazamiento de 50 metros, pues la Organización de la mejor liga del mundo (la BBVA no, la nuestra) nos propuso un ajustado calendario de dos partidos sucesivos con arbitraje previo incluido. Ante semejante galimatías, no nos quedaba otra que agarrarnos bien los machos, como dicen por otras tierras, y dosificar el esfuerzo.
Pero pongámonos en antecedentes. Veníamos de realizar un arbitraje impoluto, seguido de una victoria ante un equipo que nos sacaba 20 puntos (ahí es nada) en la temida tabla clasificatoria. Era necesario, por tanto, bajar el pequeño estado de euforia colectiva en el que nos encontrábamos y centrarnos en el siguiente partido: “cuidado, que con estos no podemos jugar igual que con los otros”, sentenció nuestra Presidencia de Honor en una frase fuera de toda ambigüedad.
Y vaya que si podíamos…
Acudimos a la histórica cita todos los jugadores del partido precedente, a excepción hecha del Repentino, quien nos dejó de repente por motivos personales. La alineación inicial del equipo bermellón estuvo conformada por la Presidencia en el arco, Natillas Danone de cierre, la Portavocía de la Presidencia escorado a la derecha (como siempre), el Heredero (aquel que está llamado a ser…) en la banda ideológicamente opuesta y la Oposición en punta de ataque, como acostumbra. Aguardaban su oportunidad en el banquillo la Capitanía de este barco y el extinto Régimen.
El partido se desarrolló siguiendo los viejos cánones yonmoñaquiles, cerrados atrás y salida rápida a la contra. La estrategia pronto dio sus frutos. Un pase largo de Phalo Corto a nuestro estilete ofensivo propició, tras buscada colaboración con el escalón en la elevación del esférico, un ajustado remate al palo izquierdo que el guardameta rival no supo detener. 1-0 y Zamora de portero.
Se notaba cansados a nuestros adversarios, que habían acudido al partido con las fuerzas justas y agotaron los dos tiempos muertos de los que disponían, mientras nuestro mayor recorrido de banquillo nos permitía mirar con displicencia este tipo de tácticas. A más a más, el equipo sacaba bien la bola desde atrás, concatenaba secuencias de pases medidos con detalles de calidad a modo de taconazos y “palanquitas” y enarbolaba bien las jugadas, si bien no teníamos el mando del partido, que recaía en nuestros antagonistas.

En cualquier caso es reseñable, por su significancia, la mejoría que el equipo experimenta hacia el final de los campeonatos, seguramente ayudados por la ausencia de objetivos claros del resto de equipos, que se traduce en falta de presión a nuestros zagueros.
Con victoria por la mínima se llegó al final de la primera parte.

Tras el surtido avituallamiento de bebidas isotónicas del que habían hecho acopio Capitanía y Heredad para esta jornada tan decisiva, dio comienzo la reanudación del encuentro. Objetivo: no cambiar nada.

Y así, en un visto y no visto, un nuevo contragolpe iniciado desde la retaguardia culminó con un incontrolado punterazo de Almu que, Dios mediante, puso el 2-0 en el electrónico.
Tiempo muerto solicitado por los incrédulos rivales.

Los titánicos ataques de nuestros jóvenes oponentes se centraban, cuando no en disparos lejanos con relativo poco peligro, en incursiones por la banda mal finalizadas que no llegaban a encontrar rematador al clásico “pase de la muerte”. Hay que reconocer que, esta vez, el cero en el casillero rival tuvo su sustento más en la solidez de nuestros defensores que no en las clásicas paradas salvadoras de nuestro guardameta, si bien un disparo rival desde fuera del área estuvo a punto de aproximar el marcador, toda vez que golpeó de forma consecutiva en el palo izquierdo y en la mejilla de nuestro portero.

Nos esperaba, sin embargo, un punto negro en tan magnánima jornada. La lesión de Cachuli, quien tras un encontronazo con un rival después de una larga internada por la banda derecha tuvo que abandonar el terreno de juego con problemas musculares. Que no sea nada.

Con el partido languideciendo en inocentes ataques rivales, llegó el definitivo 3-0. Buen balón paralelo de Llámame hacia Al-Muñeco, que había desmarcado su posición hacia la banda derecha, pase en diagonal de éste hacia la posición adelantada de Ale, quien con maestría cerró el partido.

Los resultados de esta jornada nos permiten posicionarnos en la zona templada de la tabla, tras batir varios records propios: primera vez que se ganan dos partidos consecutivos en un mismo día, primera vez que se encaja un solo gol en dos partidos seguidos, que nos recuerdan las siempre útiles informaciones resaltadas durante las retransmisiones deportivas de la Sexta: “el cincuenta por ciento de las veces que no gana fulanito…son la mitad”.

En el éxtasis del Nirvana, arreciaron comentarios críticos relacionados con la rama de las matemáticas conocida como “Estadística”, acerca de la puntuación obtenida por el equipo en ausencia de determinados jugadores.

El próximo lunes tenemos ante nosotros un nuevo partido que ha pasado de ser un mero trámite a muy trascendente, pues nos jugamos escalar una nueva posición en este invento de la ordenación numérica, que algún miembro del equipo sólo utiliza para determinar si la jornada es propicia para arbitrar. 

En definitiva, buen hacer de los nuestros, cuya interpretación resulta cristalina: otro éxito de esta Presidencia y Oposición.

“Pierde La Virtud sus fuerzas si le falta oposición” (Séneca)

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1 comentario:

Anónimo dijo...

almu? Almu for mote!