PARTIDO
EL YONMOÑACO - LOS DEL BARCO (5 - 2). SÁBADO 9 DE MARZO DE 2013.
CRÓNICA
ESCRITA POR AL - MUÑECO.
Tarde
soleada y recursos escasos a nuestra incierta llegada al campo…
La terna whatsapp
– doodle – mail no obtuvo las sinergias previstas, por lo que teníamos nuestras
dudas de conseguir los efectivos suficientes que nos permitiesen cuajar un buen
partido. Y es que los triunviratos más recientes, tripartitos incluidos, nunca
han salido bien, a excepción hecha, claro está, de la Santísima Trinidad.
Formamos el
quinteto de gala: Phalo Corto en la portería, bandas para Chocolatero y
Barriginha, Il Divo en funciones de cerrajero sin la camiseta oficial del
equipo y Al-Muñeco de falso ariete ofensivo. En el banquillo, encomendándose al
Altísimo para no tener que entrar debido a su mal curada lesión, Cachuli,
nuestro sempiterno expresidente pues, como decía aquel: “El título de
Presidente es pasajero, el de ExPresidente para toda la vida…”.
No hicimos grandes
experimentos en la primera parte. Serios y cerrados atrás, decidimos aguardar nuestra
oportunidad. Como decía Ángel Cappa: “La pelota es la única que no suda en
un partido, que corra ella.”
Se adelantó el
equipo rival tras una buena combinación que les permitió disparar a placer
desde dentro del área pequeña. Nuestro guardaphalos, en esta ocasión, solo pudo
hacer el Cristo en el suelo. Apretaba el equipo rival en busca del segundo gol
que les diera la tranquilidad, pero lo poco acertado de algunos pases y nuestro
buen hacer defensivo nos permitió dejar el partido abierto durante mucho
tiempo.
En el plano
ofensivo, nuestras llegadas al área fueron esporádicas, la circulación del
balón, lenta (especialmente en los saques de banda), los pases largos al punta,
imprecisos, las jugadas de estrategia (léase, Porto – Muso), inexistentes y los
disparos, lejanos. Nada que objetar, momentáneamente, al resultado.
La segunda parte
comenzó con la misma tónica que la primera y, sorprendentemente, sin la clásica
caraja inicial. Empezamos a mejorar en el plano ofensivo con mayor número de
llegadas al borde del área hasta que, aprovechando un rechace, Il Divo mandó de
una sola tacada el balón al fondo de las mallas y al portero al suelo. Empate a
uno.
Empezábamos a
gustarnos. Nuestro portero hizo varias salidas con el balón en los pies en
busca de su momento de gloria de la temporada, Cachuli, lesionado como estaba,
dio varios cambios para que descansaran los jugadores más exhaustos, Almu cortó
varios pases horizontales de los defensores que propiciaron acciones de peligro
y la dupla Chocolatero-Barriginha desarticuló varios contragolpes pese a la
rapidez de nuestros adversarios.
Transcurrido el
ecuador de la segunda parte Al Muñeco, tras pase largo de Phaliño, tuvo la
sentencia. Ejecutó una serie de regates al defensor al más puro estilo
Tropezón, que le permitió quedarse sólo delante del portero. Pero la conjunción
de astros en ese momento no era propicia a su signo zodiacal: el portero quedó
a media salida cubriendo gran parte de la portería, el balón ascendió más de lo
previsto debido a la falla del campo (escalón) y la orientación del mismo lo
situó hacia la pierna izquierda, la mala del delantero, si bien es cierto que
según algunas fuentes del equipo el adjetivo es extensible a la derecha. El
golpeo se produjo con la espinilla y, el resultado, quedó lejos de ser óptimo.
Minutos más tarde se
produjo la debacle. Disparo de Il Divo desde la frontal en un contragolpe, balón
que rebota en la mano del defensor, el árbitro no pita nada y el rechace es
rematado fuera por Al-Muñeco. La contra rival fue rápida, tardamos en bajar,
barullo en nuestro área, disparo rival, balón que rebota en la mano de un
defensor y, a instancias de un jugador rival, el árbitro señala la pena máxima,
bien ejecutada (abajo y ajustada al palo) por nuestros oponentes. Dos a uno.
Seguimos buscando
con insistencia el empate, adelantamos un poco las líneas para fomentar la
presión, pero una contra bien llevada por nuestros oponentes con pase final al
palo largo, fue aprovechada para rematar a placer el que, a la postre, sería el
3-1 final.
En definitiva,
buenas sensaciones del equipo pese a la derrota, que por su derroche y esfuerzo
mereció un resultado menos adverso.
Ningún jugador es tan bueno como todos juntos
(Alfredo Di Stéfano)
Súper-Clarita & Al-Muñeco
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