PARTIDO RECREATIVO DE JUERGA - YONMOÑACO (4 - 1). SÁBADO 18 DE ENERO DE
2014.
CRÓNICA ESCRITA POR "EL VERÍDICO".
Apreciados seguidores de
Yonmoñaco:
Meditando sobre la
crónica del partido contra Recreativo de Juerga, no me viene a la cabeza más
que el sustantivo “caída”, sea la de la casa Usher en libro o la del imperio
romano en película. No cabe achacar del todo al equipo la desazón por la
derrota, por cuanto hay jugadores que lo dan todo, exprimiéndose cuando salen y
cambiándose cuando están agotados, caso de Manolo, Lorente y Juanra, por citar
algunos. Primeramente habría de hacer autocrítica por una temporada nefasta:
sin fuerza, sin chispa, sin lucha, sin ambición, sin potencia, sin velocidad,
sin continuidad, sin ubicación,… (y ya del trato al balón ni hablamos). El
problema, a riesgo de resultar impertinente, es que mi falta de forma es
compartida, y creo que con excesiva resignación. No se trata de jugar tus
minutos al ralentí sino de vaciarte.
Tras esta salida de
tono, y como quiera que había prometido tres párrafos, comienzo por los
asistentes: Cachuli, Heredero, Barriguiña, Chocolatero, Miguel “el
suizo-sudanés-swazilandés” (recorriendo países por orden alfabético), Lorente
“Cerito de Donut”, Llámame “Sin-
Dar-Señales” y Elías “Comequesitos”. El rival era barbilampiño y desorganizado;
por ende, de los pocos ganables este año, lo que aumenta la frustración por la
derrota. No comenzamos del todo mal, sin sensación de muralla pero sin agobios,
hasta que no pudo atajar un tiro cruzado por estar tapado. Empero, con más
voluntad que otra cosa, nos recompusimos, logrando el empate por medio del
Heredero, que la coló estilo Salinas, flojita, por un sitio inverosímil y la
sensación de que no pretendía ese hueco. Sea como fuere, consiguió con gran
mérito el empate momentáneo. Otro de los problemas del equipo es que con suma
facilidad las situaciones de franquía se corrompen en contraataques letales, y
así llegó su segundo.
Ir por detrás en el
marcador al descanso nos hundió la moral, y acabaron de hundirla los dos
siguientes goles, Llámame -1, involuntariamente fuera de su ubicación defensiva
natural, en propia puerta, y otro por ausencia de agresividad en un córner. En
nuestro haber y aunque no cuente, quedan los numerosos palos, siendo el
larguero de Cachuli desde mitad de cancha el más espectacular. El tercer tiempo
contribuyó a ahogar sentimientos negativos. Bien por él.
“Tengo dos problemas
para jugar al fútbol. Uno es la pierna izquierda. El otro es la pierna derecha”
(Roberto Fontanarrosa, humorista gráfico y escritor argentino).
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