PARTIDO LOS DE SIEMPRE - YONMOÑACO (3 - 3). SÁBADO 22 DE MARZO DE 2014.
CRÓNICA ALTERNATIVA ESCRITA POR "LA PRESIDENCIA".
Tras nuestro empate de la jornada anterior contra
los imberbes muchachuelos de 2º de Bachillerato, el jugar contra un equipo de “nuestra
liga” nos llenaba de esperanzas, y de afán de victoria.
Era el sábado del partido de Liga Madrid – Barça.
Así que el gusto por el fútbol estaba en el aire.
Estaba claro que, si no había “villarato” (práctica
perniciosa totalmente desterrada de la Liga AAA) teníamos una oportunidad
excelente de ganar unos puntillos que nos distanciaran de los puestos de cola.
Además, por primera vez en mucho tiempo, nuestro
guardameta por excelencia, Phalo Corto, era de la partida, lo cual añadía una
seguridad adicional a nuestro juego robusto y defensivo.
Concurrían, por lo tanto, a la llamada del sabatino
balompié, Phalo Corto, Cachuli, Verídico, Heredero, El Natillas, Al-Muñeco y un
nuevo fichaje, Castillo, que a la postre, se reveló como un acierto,
No es menester incidir adicionalmente
en la consciente y paulatina política de regeneración futbolística que esta
PRESIDENCIA está llevando a cabo, asegurando el relevo generacional del nombre
de YONMOÑACO, que permite augurar un nuevo y resplandeciente futuro para
nuestro equipo.
El partido fue rápido,
ciclotímico y trepidante. Tanto en el primer tiempo como en el segundo se
sucedían los ataques estáticos con una fluida circulación del balón, abruptamente
interrumpidos por periodo de frenesí contragolpista por parte de ambas
escuadras.
Estos contragolpes dieron
lugar a que se pusiera de manifiesto la valía y el oficio de nuestra defensa y
portero, que salvaron más de una situación complicada.
Especial mención cabe hacer
a nuestro guardameta en algunos “mano a mano” que solventó con el oficio y el
temple propios de un veterano de mil batallas.
Por nuestra parte, el
equipo, una vez acostumbrado a jugar en el Polideportivo a lo largo de esta
extraña temporada, ha interiorizado las necesidades de la nueva superficie y sólo
errores puntuales en dos saques de esquina nos hicieron encajar los dos
primeros goles.
Pero supimos reaccionar y
conseguimos meter tres goles, dos de ellos de nuestra nueva adquisición, el
joven Castillo, que desde aquel mismo instante, se convirtió en pretendiente al
pichichi del equipo.
Cuando todo parecía indicar
que nos quedaríamos con la victoria, el saque de una falta por parte del rival,
se convirtió en el empate a tres, al colarse el balón entre las piernas de
nuestros aguerridos defensores, sin que nuestro glorioso cancerbero pudiera
evitarlo.
Tras el pitido final, nos
fuimos a celebrar el tercer tiempo, en el que ocurrió el hecho insólito de que
Al - Muñeco, voluntariamente, realizara
la ingesta de más de cuatro tercios en la misma sentada, intentando rivalizar
con nuestra PRESIDENCIA, intento vano a todas luces.
Todavía quedaba el Madrid –
Barça, pero aquello es otra historia…..
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