PARTIDO YONMOÑACO – SOLFAMIDAS (3 - 2). SÁBADO 15 DE NOVIEMBRE DE 2014.
CRÓNICA ESCRITA POR "EL HEREDERO".
Se
notaba en el ambiente que este sábado no era uno cualquiera: era “EL SABADO”.
Se
podían batir varios records: el mejor arranque de la historia del club si ganábamos,
tener un diferencia de goles a favor tras cinco jornadas y tener un racha de
tres partidos invictos.
Era
un día solo apto para valientes y
guerreros, ya que nos enfrentábamos a la Fiorentina un equipo al que muy
pocas veces les arañábamos algún punto, un equipo claramente superior en cuanto
a técnica y resistencia y con menos kilómetros en sus piernas que casi todos
los del equipo.
Pero
no contaban con las ganas, el esfuerzo, la fe, el trabajo en equipo y la garra
que tanto caracteriza a este equipo, que, además, este año se ve con un algo
especial, no sabría decirte el que, en cada uno de nosotros.
Los
guerreros que debíamos realizar dicha
proeza éramos Barri-guinha, Argamboy, El Cuñao, El Risitas, El Natillas, Manolo
y este humilde escritor. Debido a la baja de nuestro Zamora particular, Manolo
se encargaría de la difícil misión de dejar nuestra portería a cero, misión que
sabiendo de sus capacidades como guardameta, era difícil que no solventara. Acompañándole
en el quinteto inicial estaban El Natillas de cierre, Barri-guinha y El Risitas
como alas, y Argamboy como hombre más adelantado.
Lamentablemente
el partido no podía empezar peor: un tiro potente desde fuera del área de uno rivales, que no acertaba a despejar
nuestro guardameta en funciones, se colaba por encima de la cabeza de este.
Pero
aunque parezca una tontería este gol nos vino bien, porque despertamos de
nuestro letargo. Y tras una gran jugada de combinación, un poco de fortuna y un
tiro ajustado al palo desde la frontal, de El Natillas, volvimos a igualar el
encuentro.
A
partir de ahí, nos situamos por delante con el segundo gol, tras un tiro
bastante malo de El Heredero que el porteo no atajó, y que continuó en el consiguiente
saque de esquina, rápido, a un zona desprovista de defensas, con una espléndida incursión realizada por Argamboy y tras un
golpeo de primeras a placer.
Con
este resultado de 3 – 1 se llegaría al descanso .
En
la segunda parte el rival planteo un juego muy físico y muy rápido lo que
permitió que nuestro guardameta se luciera con un par de paradas de mucho
mérito.
No
obstante, en un contraataque, un resbalón de El Natillas y un posterior rebote
en El Risitas, el balón fue a para a los pies de Barri-guinha, al que el
portero le robó el balón. Y viendo que por la perdida y la subida de tres miembros del equipo, el rival se podía
plantar en un tres para uno, no dudo en realizar una segada, con la mala suerte
que el portero cayó con la cabeza contra el suelo. Gracias a Dios solo quedó en
un susto
El
tercer gol llegaría tras un gran saque de Manolo que llegaría a los pies
del El Heredero que le daría el balón a Barri-guinha
para que este, con un golazo a la media vuelta, que pasaría entre las piernas
del meta rival, transformara el tres a uno y dejara el partido sentenciado.
O
eso creíamos, hasta que, tras un fallo múltiple en defensa, de todos, y una
nueva segada que serviría para interceptar el primer tiro del rival, pero no el
segundo, que se convertía en el tres a dos.
Por
suerte, solo quedaban diez segundos de partido, momento en el que pedimos
tiempo muerto para que Barri-guinha, tocado
por la segada múltiple, se retirara con molestias.
Tras
el saque de centro, sonó el pitido final, y se vio el cabreo por la derrota, ya
que solo el portero intercambio un saludo con todos nosotros.
Gran
victoria, muy trabajada y, de nuevo, con remontada.
Tres
puntos más y ya son siete.
Hay
que decir que El Natillas aguanto casi todo el partido.
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