sábado, 21 de enero de 2012

PARTIDO DEL 22 DE OCTUBRE CONTRA SCHALCKE 92

Crónica elaborada por Alberto Arnaiz Liesa, alias "el Verídico" y "Llámame")

Una temporada más, Yonmoñaco se presenta ante ustedes para narrar los momentos más memorables de nuestras andanzas en el campo de Beatriz de Bobadilla. Sin embargo, la tardanza en el encargo ha hecho que, a pesar de haber transcurrido menos de un mes desde los hechos, la memoria haya flaqueado de tal forma que omita los detalles menos relevantes para centrarse en los que más realzan el orgullo propio. Sirva pues el demérito de compararme con un mosquito para disculpar caer en la jactancia.

Sin más preámbulos, debutábamos en el Buen Consejo habiendo descansado la primera jornada. La organización quería evitar a toda costa nuestro asalto al liderato. Asistimos unos cuantos, y lo constato porque en nuestra decadencia hemos llegado a considerar los cambios como un lujo (paradójicamente imprescindible). Los contrarios vestían de verde y negro y se movían muy rápido, como escurridizas sabandijas. Cuando recordé que no había ingerido ningún estupefaciente, por la navaja de Ockham no poseían ninguna característica inalcanzable, luego nos pusimos como sabemos: a defender como perros. Nuestro cerrojo numantino suele desconcertar a los adversarios, y más cuanto más jóvenes. Así, un avance de Elías (sin apodo aún, nuestro flamante fichaje, por fin un antiguo alumno, el cual incluso conoce quién es el Sapoto y su pronunciación del NH3-) habilitó al Verídico (en cuya camiseta consta Llámame), fuera de su tradicional ubicación por la derecha, y en sutil toque con el exterior, la coló despacito al palo largo.

La mejor jugada del partido la protagonizó sin duda Il Divo. Regateando esta vez el número correcto de veces, se hizo hueco para un inapelable remate por arriba, con el cual llegó la conclusión del primer periodo: gol de los psicológicos, y al abrevadero.

El resultado de 2 a 0 prometía una segunda parte apretada, como así fue. No tardó en llegar su gol, pero conseguimos ampliar la distancia. Al-Muñeco hizo una vez más honor a su apelativo, pero Il Divo se interpuso entre el portero y su rechace, de forma que el esférico le llegó a Llámame, y la metió como el primero, suave y al segundo palo, ante la mezcla de estupefacción e incredulidad de un banquillo conformado por Barriguinha y Patapalo porque le iba a su pierna izquierda. Con el tanteador favorable, debimos habernos encerrado, si bien no hicimos caso a la voz de la experiencia. Por la relajación inherente a la ventaja y el “desfondamiento” propio de nuestra edad, consiguieron empatar, sin culpa alguna de nuestro presidente-guardameta Phalo Corto.

En conclusión, primer punto, alegría por el reencuentro, tercer tiempo agradabilísimo y muchas ganas de continuar luchando para ofreceros las muchas victorias que merecéis.

No hay comentarios: