Segunda jornada de la temporada 2009-2010 en el “estadio” del Buen Consejo, con toda probabilidad la última con buen tiempo hasta que llegue la primavera.
Se enfrentaban Yónmoñaco e Irriducibili para dirimir las cuentas pendientes de la temporada anterior, si bien no estuvieron todos los que fueron aquella vez.
El partido comenzó con la trasgresión de la regla más antigua del club y, por primera vez desde que se recuerda, el quinteto inicial no salió del tercer tiempo. Empezamos con Phalo Corto de guardamenta, Slow Motion ejerciendo de cierre, bien secundado por Llámame en la derecha y Porraskazo por la izquierda, con Al-Muñeco como estilete ofensivo. En la banda esperaban su oportunidad Barri Guinha, Ahmad-Ineyad, El Repentino, Chocolatero, Cachuli, Il Divo y Sansi.Haz.
Desde el principio se vio cómo iba a transcurrir el encuentro: dominio no muy apabullante de Irrducibili frente a la seriedad y buena colocación defensiva de Yónmoñaco. La lacra para nuestro equipo fue que no supimos sacar la pelota con criterio desde atrás ante la tímida presión del rival, fruto de lo cual nuestras ocasiones de gol se limitaron en el primer tiempo a un corner en el que la ya mítica Porto-Muso se ejecutó por primera vez esta temporada con exquisita corrección; si bien Al-Muñeco, haciendo oposiciones para cambiar su nombre por A la valla, no aprovechó el centro de Ahmad-Ineyad ni el bloqueo de Cachuli.
En este periodo se produjo el debut de Sansi.Haz, el último refuerzo para la banda izquierda. Muchas tardes de gloria nos esperan con su concurso.
Finalizados los primeros veinte minutos con el marcador inicial inamovible, en el descanso hubo conjura para crear peligro en la meta contraria. Dónde se quedaron esas intenciones sigue siendo un misterio, ya que el dibujo sobre el campo no varió un ápice y, tras dos despistes en la zaga, el marcador se puso adverso por dos goles.
Fue entonces cuando Sansi.Haz comenzó a forjar su leyenda con un pase milimétrico para que el tercer gol de Irriducibili subiera al marcador.
Aún hubo tiempo para una tímida reacción por nuestra parte, con un par de balones robados por Al-Muñeco que, sin embargo, no llegaron a buen puerto.
3-0 final y sensación de que se podía haber hecho más pero que no se supo cómo. Muchas buenas intenciones para el futuro por parte de todos y ganas de que llegue la próxima jornada para, tras los entrenamientos oportunos, resarcirnos contra Los Chendos.
Antes de realizar una suave sesión de recuperación en el Chaminade asistimos al arbitraje fraternal de Phalo Corto e Il Divo, con invasión de campo y lanzamiento de objetos incluidos. A punto estuvieron de intervenir los antidisturbios.
Excelsior.
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